Dioses y diosas mexicas: deidades del México antiguo

La religión y la mitología de los mexicas —mal llamados aztecas— consideraba a diversos dioses y dioses: aquí encontrarás a los más importantes

Durante los siglos XIV, XV y parte del siglo XVI, el centro de México y gran parte de nuestro territorio actual —e incluso partes de Centroamérica— fue dominado por el gran Imperio Mexica —incorrectamente llamado Azteca—, el cual impuso un sistema religioso basado en un conjunto de dioses y dioses con profundos simbolismos y funciones sociales, económicas y militares. Pero, en resumen, ¿cuáles eran los principales dioses y diosas mexicas?

Acá te compartimos una breve lista de las deidades más relevantes del mundo mexica, las cuales eran representadas en esculturas, relieves, pinturas, códices y otras manifestaciones de arte, y a las cuales se les rendía culto en templos y palacios, e incluso se les ofrecían sacrificios de animales… y de humanos.

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Dioses principales

Ometecuhtli y Omecíhuatl

Así como en el cristianismo se habla de Adán y Eva, en la religión de los mexicas se creía en una pareja primigenia, primordial o creadora: Ometecuhtli, el hombre, y Omecíhuatl, la mujer, que en conjunto se llamaban Ometeotl y habían surgido del dios principal, Omeyotl. Se les consideraba dioses de la dualidad, generadores de almas y deidades de la Creación.

Huitzilopochtli

El dios principal de los mexicas. Su nombre significa ‘colibrí zurdo’ o ‘colibrí del sur’. Se le reconoce principalmente como dios de la guerra, aunque también se le asocia con el Sol y con el fuego. Fue él quien ordenó a las tribus nahuatlacas salir de la mítica Aztlán y migrar hacia el Valle de México. En su honor se levantó una de las torres del Templo Mayor y se le dedicaban sacrificios humanos. También se le vinculaba con las águilas, que son cazadoras diurnas.

Quetzalcóatl

Uno de los dioses más complejos del panteón mexica. Su nombre significa ‘serpiente emplumada’ o ‘serpiente de plumas preciosas’ y fue uno de los primeros dioses que fueron creados. Principalmente se le conoce como dios de la vida, de la luz, la fertilidad, la civilización y el conocimiento, aunque también es señor de los vientos, en su manifestación de Ehécatl. También se le asociaba con el planeta Venus o “estrella matutina” y se le consideraba el ‘gemelo precioso’ de Xólotl, la estrella vespertina.

Tláloc

Otro de los dioses principales de los mexicas, pues siendo dios de la lluvia de él dependían las cosechas que proveían el alimento y, por ende, el sustento del imperio. También fue uno de los primeros dioses creados, y en su honor se erigió la segunda torre del Templo Mayor. Se le consideraba también la deidad del rayo y de los terremotos. Sus colores eran el turquesa y el negro, y en su honor también se realizaban sacrificios de animales y humanos.

Tezcatlipoca

Podría considerarse como el gran antagonista de los dioses mexicas. Su nombre se traduce como ‘espejo que humea’ y fue uno de los dioses primigenios y su interpretación es muy compleja: también se le considera gemelo de Quetzalcóatl —que sería el lado blanco, mientras que Tezcatlipoca es el negro— y, de hecho, algunos lo consideran la principal deidad en toda Mesoamérica. Se le llama dios de la providencia, de lo invisible, de la oscuridad, creador del Cielo y la Tierra y señor de todas las cosas, que otorga y quita a su voluntad.

Xipe Tótec

‘Nuestro señor el desollado’, se le representaba como un hombre al que se le había arrancado la piel. En su honor se realizaba ese cruel sacrificio y se le considera uno de los dioses más antiguos de los mexicas, probablemente traído desde su migración del norte de México. Es una deidad de vida, muerte y resurrección, asociada a la agricultura y a la vegetación

Xiuhtecuhtli

Su nombre completo era Huehuetéotl Xiuhtecuhtli, que significa ‘Nuestro viejo señor del fuego’, pues se le representaba como un anciano. Esencialmente era dios del fuego y del calor, y su representación era un alacrán, por la sensación caliente que genera su picadura.

Diosas principales

Coatlicue

‘La de la falda de serpientes’, era la diosa madre de Huitzilopochtli, de Coyolxauhqui y de los cuatrocientos surianos, que no son otros sino las estrellas del firmamento. Era la diosa de la fertilidad y se le veneraba como la madre de los dioses.

Chalchiuhtlicue

‘La que tiene su falda de jade’, era la diosa de las aguas, de los lagos y las corrientes de agua. Esposa del Tláloc, dios de la lluvia.

Tonantzin

Es la madre de los dioses y también se usa como un genérico para describir a otras diosas madres como Coatlicue, Omecíhuatl y Tocih. Su templo estaba en el cerro del Tepeyac, el cual fue destruido y en su lugar se instauró el culto a la Virgen de Guadalupe.

Coyolxauhqui

Diosa lunar o diosa de la Luna, función que cumple de forma parelela con la diosa Meztli. ‘La de cascabeles en la cara’, era hija de Coatlicue y hermana de Huitzilopochtli; cuando su madre estaba embarazada del mismo, amenazó con matarla, pero su hermano luchó contra ella, la venció y la despeño desde el cerro sagrado de Coatepec, por eso luce un cuerpo desmembrado. Es famosa por el monolito en el que está representada, cuyo hallazgo dio origen al Museo del Templo Mayor.

Otras deidades

Mictlantecuhtli

Dios de la muerte y del inframundo. Junto con su esposa, Mictecacíhuatl, eran señores del reino de los muertos.

Ehécatl

Dios del viento. Se le considera una de las advocaciones o manifestaciones del dios Quetzalcóatl y se le representaba con un caracol.

Tonatiuh

‘El que calienta’, es el dios del Sol. Asociado a Huitzilopochtli, su rostro es el que aparece en el centro de la Piedra del Sol, mejor conocida como Calendario Azteca.

Centéotl

Dios del maíz, se le consideraba de gran importancia por ser el grano principal en la alimentación del pueblo mexica.

Xochiquetzal

‘Flor preciosa’, era la diosa asociada a la belleza, las flores, el amor carnal, el placer amoroso y las artes. Se creía que había nacido de los cabellos de la diosa madre.

Mayáhuel

Diosa del maguey, del pulque y, por extensión, de las bebidas alcohólicas obtenidas del agave y de la embriaguez.